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Control de Plagas

Control de Plagas en la Industria Alimentaria

Los procesadores puede que tenga una estrategia de control de plagas en la planta, pero los expertos en el tema dicen que la mejor manera de manejar la amenaza de las infestaciones de plagas es estableciendo un programa sistemático, por escrito que documente y registre las medidas preventivas y los resultados. En este artículo encontrara varias sugerencias útiles.

Al entrar a cualquier planta de procesamiento de proteína, es posible que se encuentre con un énfasis muy visible del seguridad alimentaria y saneamiento. Dentro del programa de inocuidad de alimentos, los procesadores tienen muchos requisitos que tienen que seguir, estos van desde el control de saneamiento y control de patógeno, hasta el diseño del equipo y control de plagas.

La infestación por plagas no llega a los titulares cuando se trata de la rama de procesamiento de la cadena alimentaria (por lo general, el público se entera de las infestaciones de plagas cuando este problema se presenta en establecimientos de servicio de alimentos), pero muchas veces las plagas son la fuente de patógenos y la causa de otros problemas relacionados con la inocuidad de los alimentos.

Los procesadores puede que tenga una estrategia de control de plagas en la planta, pero los expertos en el tema dicen que la mejor manera de manejar la amenaza de las infestaciones de plagas es estableciendo un programa sistemático, por escrito que documente y registre las medidas preventivas y los resultados. Varias universidades y asociaciones ofrecen una guía para los procesadores que desean mejorar su enfoque de control de plagas, a través de seminarios e información en la Web.

Kevin Keener, Ph.D., PE, ingeniero de proceso de alimentos, y profesor asociado de Ciencia de los Alimentos de la Universidad de Purdue, aconseja a los procesadores a través de la publicación “Un Programa de Control de Plagas”, sobre como asesorar al personal de la planta. Si el personal entrenado y la experiencia no se encuentran dentro de la empresa, entonces el procesador debe considerar contratar personal calificado externo.

Una gestión sólida integrada de control de plagas (MIP-por sus siglas en ingles Integrated Pest Management) es una necesidad para cualquier procesador, y éste debe formar parte del enfoque de seguridad alimentaria de la empresa, aunque a menudo opera en su propia plataforma. La División de Agricultura de la Universidad de Arkansas, en su “Manual de capacitación para la elaboración de alimentos, procesamiento y almacenamiento, control de Plagas y Clasificación 7”, define un sistema de MIP como “La integración de los controles químicos, físicos, culturales y biológicos en un sistema que reduce al mínimo los riesgos económicos y ambientales y de salud. Algunos han declarado que los plaguicidas se deben utilizar como último recurso o como un método para corregir un problema muy serio”.

Un buen programa MIP contendrá seis diferentes puntos de acción que los procesadores necesitan incorporar en su marco de control de plagas.

• Los procedimientos de control de plagas se deben mantener por escrito, incluyendo la frecuencia de la acción.

• El mantenimiento de registros debe ser preciso y actualizado, y debe incluir las pruebas de inspección de las plagas en cada área de la planta.

• Los empleados responsables (o contratados) deben estar a cargo de hacer el trabajo y firmar los registros revisados.

• Las desviaciones deben ser configuradas en base a la experiencia y el análisis de los límites admisibles para cada situación individual.

• Las medidas correctivas deben ser planificadas, por escrito y aprobada cuando hay una desviación.

• Verificación y validación de la eficacia de las medidas correctivas y de control deben estar vigentes.

Para determinar de manera objetiva e identificar cualquier problema de plagas los procesadores deben comenzar el programa por tener toda la planta inspeccionada por un experto en control de plagas” de nuevo, ya sea de la empresa o contratado”. Las inspecciones se deben hacer regularmente, en intervalos programados, independientemente de la gravedad de cualquier problema que pueda ocurrir.

De acuerdo con la publicación de Purdue, en primer lugar se deben establecer los controles físicos, incluyendo la instalación y mantenimiento y reparación de equipos, así como la limpieza general de las instalaciones y su alrededor.

Después de esto, una gran variedad de trampas mecánicas y medidas disuasivas se pueden instalar para eliminar de la planta las plagas y evitar que se convierta en un problema. Mientras que un programa de MIP no elimina la necesidad de control químico (plaguicidas), el manual de capacitación de la Universidad de Arkansas, advierte que “el uso excesivo de las prácticas de gestión, tales como los pesticidas pueden reducir la rentabilidad, crear un riesgo potencial en los trabajadores y estimular la resistencia a los plaguicidas”.

Los procesadores de alimentos y distribuidores deben darse cuenta que muchas de las decisiones de MIP tienen consecuencias a largo plazo y que van más allá del momento actual y la ubicación. La clave para incorporar un programa de MIP implica la comprensión de los factores que regulan los sistemas, la supervisión, el mantenimiento de buenos registros y utilizar esta información para tomar decisiones de gestión. 

Tomado de: Industria Alimenticia

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